Brian Boyle era un chico normal. Un adolescente atlético y popular, ques se preparaba para la universidad. Eso era hace unos años, pero todo cambió aquel 6 de julio de 2004.
Por aquel entonces, tenía 18 años. Brian volvía a su casa después de practicar natación en Maryland cuando un camión, que conducía a toda velocidad, chocó contra su automóvil.
El accidente ocurrió semanas después de la graduación de Brian en la escuela secundaria. El joven sufrió graves daños, con muchos de sus órganos afectados, incluídos su corazón. También se rompió las costillas, la clavícula y perdió el 60% de su sangre. Continuar




