Quienes sean asiduos a los conciertos en vivo, sabrán que existen varios tipos de público: los calmados, los eufóricos, y una gran mayoría que gusta sacar muchas fotografías o incluso grabar el show completo a través de su celular.
El problema es que, si bien todos pagamos nuestra entrada para ver un espectáculo, es obvio que alguien parado al frente interrumpiendo la visión y obligándonos a ver parte del show a través de una cámara no es agradable, algo en lo que los músicos están completamente de acuerdo.




