Decir que las películas porno han hecho estragos en la manera en que muchos ven y entienden la sexualidad no es nuevo. Si no, que le pregunten a todos esos hombres que castigan cada día a la naturaleza por no haber sido tan generosos con ellos como lo fue con todos esos tipos que ve en Yourporn. O a esas mujeres que piensan que sin una buena delantera y una depilación brasileña no saben si estarán a la altura en la cama.
Por suerte, estos no son más que cánones que nos llegan de la ficción y que poco tienen que ver con la realidad y con las personas que no nos dedicamos a la pornografía. No, no necesitas ni el pecho de Pamela Anderson ni el culo de Beyoncé para poner a cien a tu pareja. Y menos aún, fingir un orgasmo o hacerte pasar por una zorra en la cama para satisfacer a nadie. Continuar




