La policía alemana afirmó este sábado que la matanza que la víspera dejó nueve muertos en Múnich fue obra de un «desequilibrado» sin vínculos con el yihadismo, fascinado por los asesinos de masa como el noruego Anders Behring Breivik.
«Partimos del principio de que se trata de un acto clásico de un desequilibrado» sin ningún tipo de motivación política, dijo a la prensa un representante de la fiscalía, al referirse al autor del ataque, un joven de 18 años de doble nacionalidad alemana e iraní, que se suicidó tras el tiroteo. Continuar




