El “Boli”, como es llamado por sus seguidores y el dominio público, llegó a los medios por pura casualidad (con llamadas como radioescucha al “Mismo golpe”). Pero lo sorprendente es cómo esta casualidad se ha consolidado en una empresa propia, El Mañanero, que lleva cinco años conformada.
Eso, sin mencionar las películas y hasta obras de teatro en las que se ha colado. Se vende como un hombre fuerte de gran ego, pero la realidad es que ver las estrellas con sus hijos los coloca en un plano de sensibilidad que hasta el nivel de que se cristalizan sus ojos. Continuar.




