Todos escuchamos la fábula de la tortuga y la liebre cuando éramos niños, pero resulta que, al parecer, Esopo no sólo estaba inventando historias para ser cursi.
Por suerte todo el asunto fue filmado y subido a YouTube, y aquí puede verse la peculiar carrera:
Tal como en la fábula, el conejo saltó hacia delante al comienzo para tomar una ventaja significativa.
Pero justo antes del final se detuvo, y se quedó helado, mirando a su alrededor.
La tortuga, por su parte, siguió avanzando lentamente, a un ritmo constante.
La agitada propietaria del conejo comenzó a tratar de llamarlo desde la línea de llegada, golpeando el suelo y gritando, pero el conejo estaba en otra.
Para cuando el orejudo roedor se puso en marcha de nuevo, la tortuga ya estaba llegando a la meta.

Así que, a pesar de que el conejo es más rápido, la victoria fue para la tortuga, que gracias a ser lenta y constante, realmente pudo ganar la carrera. ¿Quien lo hubiera dicho?




