Tanto en estilo como sustancia, Donald Trump y Hillary Clinton presentaron el lunes propuestas drásticamente distintas para contener la amenaza del terrorismo y la violencia derivada de las armas de fuego que han puesto nerviosos a los estadounidenses después de la masacre perpetrada el fin de semana en un club nocturno gay de Orlando.
El magnate centró su enérgico discurso en el ineficaz sistema de inmigración del país, aunque el atacante de Orlando nació en Estados Unidos. El virtual candidato presidencial republicano reiteró su exigencia de que se impida temporalmente a los musulmanes ingresar en Estados Unidos, y afirmó que la medida sería levantada cuando el gobierno pueda investigar “adecuada y perfectamente” a los inmigrantes.
Trump fue más allá y dijo que también “suspendería la inmigración procedente de zonas del mundo con un historial comprobado de terrorismo contra Estados Unidos, Europa y nuestros aliados”. No precisó qué países serían afectados por la medida o si la suspensión se aplicaría a todas las personas sin importar su religión. Para mas Información




