Faltaban siete minutos para el final del segundo juego de las Finales de la NBA. La paliza de Golden State Warriors estaba a punto de concretarse. El marcador estaba 93-64 a su favor. Stephen Curry, figura del equipo, camina hacia el banquillo y la cámara lo sigue. En el fondo, una sensual modelo no le quita la mirada e intenta llamar su atención. Continuar





