El año escolar constituye una costosa realidad que tienen que enfrentar los progenitores. La situación más preocupante la padecen “los que menos tienen”. Por ejemplo, para Eduviges Gutiérrez, de 35 años, y con tres hijos, enfrentar la escolaridad de sus vástagos se convierte en una especie de “pesadilla”.
El pírrico salario mensual que devenga como conserje en una empresa, asciende a RD$12,000.00 al mes, y no le alcanza ni para cubrir sus necesidades más básicas, como alimentarse y alimentar a sus hijos. Muchas veces “se come” el pasaje que tiene que gastar para transportarse de la casa al trabajo y viceversa. Continuar



