Era una rueda de prensa, pero “en un segundo” se convirtió en una escuela en la que el profesor Ramón Orlando impartía su clase sobre merengue con unos alumnos que apenas sabían cómo responder.
“Les voy a hacer una pregunta a ustedes y me la responden”, comenzó diciendo el profesor cuando se le preguntó si se arrepentía de haber dicho que al merengue le quedaban cinco años de vigencia. Continuar




