Ocho meses después de que Paddy Moriarty (70 años) desapareciera, un cartel con su fotografía, un teléfono y el pedido de ayuda continúa firme en Larrimah, Australia. Los 11 habitantes del perdido pueblo del norte del país lo ven todo los días. Y todos creen que lo mismo: que alguno de allí sabe qué ocurrió con el viejo Moriarty.
El 16 de diciembre de 2017 Moriarty fue al único hotel y bar de este lugar de paso, en el medio del desierto australiano. En el Pink Panther todos lo conocían, desde luego. Ese día -como de costumbre- bebió cerveza. Ocho, en total. Al terminar sus rondas se fue a casa con su fiel perro Kellie caminando a su costado, tambaleándose y esperando tumbarse en su camastro y a aguardar que el sol volviera a salir al día siguiente.




