Son del barrio y padecen sus carencias. Tienen voces y quieren ser escuchados. Hoy 31 de enero, cuando el país celebra el Día Nacional de la Juventud, un grupo de jóvenes expone sus inquietudes, los problemas que les afectan en sus entornos y sus deseos de ser tomados en cuenta.
No quieren leyes, pues entienden que ya hay suficientes. Tampoco más entidades. Lo que dicen querer es políticas y acciones que los incluyan en la búsqueda de mejores servicios y más oportunidades de empleos y educación, menos violencia y discriminación. Continuar.




