“Es terrible llegar y que nadie te sepa decir nada y que tú le digas que no sabes inglés y que nadie sepa [español]”, contó la madre, quien en menos de un año cambió a sus hijos a una escuela pública en la calle Grove donde había más maestros hispanos.
Esta semana sus dos hijos, de 14 y 15 años, comienzan clases y ahora la madre de 38 años asegura sentirse satisfecha de la relación que ha creado con los maestros y la atención que recibe. “Me pueden explicar las cosas bien”, dijo Salsedo, reconociendo que todavía no domina el inglés. Continuar




