Si creías que para un atleta olímpico era ya todo un honor el poder subir al podio, sin importar si ganó medalla de oro, plata o bronce; desafortunadamente, para algunos deportistas, el no haber podido conseguir la presea aurea es sinónimo de muerte.
Ese parece ser el caso de Cho Om-Yun, representante de Corea del Norte, quien recientemente obtuvo la medalla de plata en la prueba de halterofilia de los 56 kilogramos, situación que ha puesto su vida en peligro. Continuar




