El acusado de la muerte de Anneris Peña, empleada de la joyería de la calle El Conde, confesó a los investigadores que la mató porque porque estaba “nervioso y no tuve control”.
“Fui a la joyería que está ubicada en la misma calle El Conde, en una plaza (no recuerdo el nombre), como a las 11 de la mañana, a vender un guillo, me dieron RD$400. La joyería estaba cerrada, pero ella me abrió. Volví al restaurante a pagar la cuenta con un billete de 2 mil que tenía un desperfecto. Entonces le escribí a Anneris por wasap desde mi celular, el 829-773-3498, para que me los cambie y ella me dijo que fuera. Después, volví al restaurante para pagar la cuenta y me sobraron como RD$600″, explicó Lorenzo Ortiz durante el interrogatorio.

