Lo que está a la vista no necesita espejuelos. Hipólito Mejía y Danilo Medina se llevan muy bien. Es más, podría afirmarse que no parecen rivales políticos y que su cercanía, al parecer, es muchísimo más estrecha de lo que aparenta.
Las visitas públicas, entre uno y el otro, no se pueden contar con los dedos de las manos. Si ha habido visitas privadas habrá que ponerlas en la contabilidad de esta relación.
No sé si llegan a la categoría de “cachanchán”, pero ambos han coincidido hasta en visitas “cuasi sorpresa”, en el Palacio Nacional, encuentros con productores y en reuniones familiares. Todo marcha muy bien entre ambos líderes políticos. ¡Qué bueno que sea así! Continuar




