Nubes blancas de ácido y cristales extremadamente finos se elevaban hacia el cielo de Hawaii al contacto del magma del volcán Kilauea con el océano, creando un nuevo peligro en la erupción que comenzó hace dos semanas.
Las autoridades advirtieron el domingo a la población que se mantenga lejos de la nube tóxica producida por la reacción química cuando la lava toca agua de mar. Continuar




