En lo que solo puede describirse como una de las ideas más estúpidas de un criminal, un joven ladrón ruso se cubrió la cara con pintura verde para hacerse más difícil de reconocer por posibles testigos. Spoiler alert: no funcionó.
El pasado fin de semana, la policía de la ciudad rusa de Krasnodar arrestó a un hombre de 23 años acusado de robar el bolso de una mujer en una estación de tren local. Según declararon las autoridades rusas, la víctima notificó a la policía que le habían arrebatado el bolso mientras esperaba en la estación de tren, y enviaron un equipo para investigar. Al llegar a la escena, los oficiales de policía comenzaron a interrogar a los testigos sobre el perpetrador, y se dieron cuenta de que tenía un rasgo distintivo, aunque inusual: su rostro era completamente verde.




