En China, al igual que en muchos otros países en el mundo, estudiar no está al alcance de cualquiera y es habitual que muchos jóvenes pidan préstamos para poder financiarse los costos.
Pero el precio que algunos estudiantes deben pagar por no devolver el dinero adeudado en el plazo estipulado -por lo general miles de dólares- puede ser demasiado alto.
Tanto que a veces la moneda de cambio incluye la «venganza pornográfica»cada vez más popular en internet.
Una investigación reciente del diario estatal Youth Daily, de Pekín,reveló un alarmante dato: cada vez son más los prestamistas que extorsionan a las estudiantes amenazándolas con publicar sus fotos desnudas si se retrasan en los pagos. Mas Detalles




