Irak rendía este lunes homenaje a las más de 200 personas que murieron el domingo en un atentado en Bagdad reivindicado por el grupo Estado Islámico, uno de los peores de la historia del país, que ha generado críticas a la estrategia del gobierno.
Las autoridades anunciaron este lunes un nuevo balance de 213 víctimas, que el domingo por la noche era todavía de 119.
Estas cifras lo convierten en uno de los ataques más graves en la historia de Irak, un país castigado desde hace años por atentados contra lugares muy frecuentados, como centros comerciales, mercados o mezquitas. Continuar




