En un supuesto ritual, una mujer asesinó y mutiló a su hijo de ocho meses, para presuntamente ofrendar su cadáver al diablo.
El asesinato ocurrió en una vivienda del municipio deChimalhuacán y la imputada ya fue vinculada a proceso.
En el lugar del crimen, la policía encontró un pentagrama marcado en el piso con la silueta del niño pintada en negro.
Además había veladoras, un cráneo humano, figuras de diablos, chivos, aceites y otros objetos esotéricos. Continuar




