Durante su última gira en en Europa como presidente de Estados Unidos, Barack Obama aceptó que fueron sus hijas –Malia y Sasha– quienes influyeron en su aceptación del matrimonio igualitario.
Según expresó Obama, sus hijas «generalmente tienen un gran impacto» en sus decisiones, algo que cambió con la intervención de Malia, Sasha y de activistas en favor del matrimonio igualitario.
Obama explicó que para él no había una diferencia sustancial entre «unión civil» y «matrimonio», sin embargo: «Las personas que quiero y que están en relaciones del mismo sexo monógamas me explicaron algo que debí haber atendido antes: no es solamente una cuestión de derechos civiles, sino un sentimiento de estigma en que si una persona llama a algo ‘diferente‘ significa de alguna manera que tiene menos valor ante los ojos de la sociedad«. Para continuar




