Las denuncias, tramas y conjeturas que rodean la orden de captura contra el exteniente John Emilio Pércival Matos ofrecen un nuevo episodio del policía o militar en desacato que conoce las “manzanas podridas” de su institución. Hace recordar al legendario exteniente policial La Soga.
Uns revisión retrospectiva de la prensa muestra varios casos de policías o militares en retiro o cancelados, vinculados a supuestos equipos de “limpieza” o ejecuciones de delincuentes o bien a grupos de sicariato y que alegadamente constituyen un peligro para oficiales que siguen activos pero que forman parte de esas estructuras. Continuar



