“Con el grito al cielo” y el hedor en sus narices están las familias del municipio Santo Domingo Este debido a la gran cantidad de basura dentro y fuera de los contenedores, que, según afirman, en vez de favorecerlos le están llenado sus casas de gusanos, ratones y cucarachas.
Para la señora Dionora Valdez, estos contenedores que están justo en frente de su casa, en la calle 17 del sector La Esperanza, representan un dolor de cabeza interminable y un riesgo para su salud, la de sus nietos y su madre de 85 años de edad. Continuar




