Los inversores de Apple ya se habían preparado este año para experimentar un fuerte descenso durante un trimestre que representaría la primera caída en ventas del iPhone.
Sin embargo, ahora tendrán que acostumbrarse a la idea de que la severa caída continuará, por lo menos, durante dos trimestres. Y mientras más tiempo consuma Apple esforzándose por revivir la fortuna de su producto dominante, mayores serán las preocupaciones de que los días gloriosos de crecimiento del iPhone se han terminado. Continuar




