Desde los 21 que decidió lucir un escote más pronunciado. Ya con 33 años, sus senos lucían perfectos para su gusto. Eran grandes y prominentes. Una de sus inocultables armas de seducción. Pero lo que Nikki Belza no sabía es que pondría en riesgo su vida cuando decidió colocarse un doloroso piercingen uno de sus pezones. Continuar
Salud
Se colocó un doloroso piercing en un seno, le causó una infección y debió sacarse la prótesis
on




