Cuando los congresistas dominicanos discutían el contrato de préstamo por US$93,697,887.60 para la compra de los aviones Super Tucano a la empresa brasileña Embraer, quienes le hacían oposición advertían, además de las denuncias de soborno que hoy se investigan en los tribunales, sobre lo costoso de esas aeronaves y la pertinencia de invertir tanto dinero en ellas.
De hecho, la suma que pagó el Estado dominicano por los ocho aviones, equivale a más del 60% de presupuesto histórico que desde el 2008 y hasta la fecha ha recibido la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD). Continuar




