El 15 de abril de 2016 se produjo un incendio en una mesa de operaciones de Tokio que provocó graves quemaduras en una paciente. Tras varios meses de investigación, un comité de expertos ajeno al hospital ha concluido que la causa del incendio fue un gas intestinal de la propia paciente.
La mujer, de unos 30 años, se había sometido a una intervención quirúrgica que requería la aplicación de un láser en su cuello uterino, la parte más baja del útero. Un incendio en mitad de la operación acabó quemando gran parte de su cuerpo, incluidas la cintura y las piernas. Los expertos culpan a un pedo de la propia paciente porque no había otro material inflamable en la sala y el instrumental quirúrgico estaba funcionando correctamente. Continuar




