Christina Ferrara comenzó a sentirse cansada cuando cumplió 30 años en 2017, pero atribuyó está sensación a los signos de «envejecimiento» y a trabajar 40 horas por semana. Sin embargo, la mujer, de Tampa, Florida, terminó descubriendo que su estado de salud era realmente grave.
Al principio, sus síntomas no eran alarmantes. En una entrevista con Caters News contó que le «sangraban las encías», pero que culpaba al cepillo de dientes, y que su orina «era más oscura», lo que creyó que se debía a que tomaba poca agua. A esto se le sumaba una intensa fatiga que no podía controlar, por lo que tomaba constantemente café para mantenerse despierta.

Christina Ferrara atribuyó su cansancio a trabajar 40 horas por semana (Instagram).
«Pensé que era solo una cruel bienvenida a mis 30 años», recordó. Pero ponto estos síntomas progresaron de manera rápida y peligrosa, y su cuerpo se deterioró rápidamente. En consecuencia, fue a un hospital para hacerse pruebas médicas y fue ahí cuando los médicos le advirtieron que su hígado no funcionaba bien.
A las pocas horas, a Ferrara le agarró ictericia, lo que se denomina cuando la piel está amarilla por un aumento de la bilirrubina en la sangre como resultado de ciertos trastornos hepáticos. «Sufría altos niveles de enzimas. Cuando mi médico me examinó, me dijo que tenía que ser ingresada en el hospital y que me iba a morir el fin de semana«, contó.





