El personal de seguridad de una estación de trenes de la ciudad china de Dongguan presenció un episodio de lo más extraño. Una mujer no quiso separarse ni un segundo de su bolso, objeto muy preciado para ella ya que prefirió subirse a la máquina de rayos X antes que perderlo de vista.
Nunca se sabrá qué es lo que contenía, pero se comprueba que su dueña es capaz de encaramarse en la cinta transportadora y arrodillarse junto a sus pertenencias para evitar un robo. En un vídeo se puede observar cómo la pasajera coloca su equipaje en la cinta transportadora para poco después pasar a través del escáner en el control de seguridad, portando con ella un bolso pequeño. Continuar



