“Mi hija, que nació y creció bajo el gobierno de Chávez y de Maduro, acostumbrada a unos supermercados con los anaqueles vacíos, de repente entró al Jumbo y le dio como un shock. Empezó a ver una sociedad de la abundancia que ella no conoció (…) y comenzó a gritar de alegría”, relató un fotógrafo venezolano que migró hace más de un año a la República Dominicana.
Como su situación migratoria es irregular, pidió que su identidad fuera resguardada. Para este hombre de 60 años, fue precisamente su hija de 10 años la motivación principal para que un 31 de octubre de 2016 la familia tomara un avión y se marcharan de Venezuela a comenzar desde cero. Continuar




