Alrededor de 500 pasajeros que se encontraban en un vuelo en Rusia se vieron obligados a bajar del avión, luego de que una mujer decidiera repentinamente que necesitaba divorciarse en ese mismo instante.
Como resultado, el vuelo se retrasó durante siete horas, provocando la ira de los pasajeros. El incidente ocurrió en el aeropuerto Vnukovo de Moscú, cuando un avión de la aerolínea Rossiya se preparaba para el despegue. Continuar




