Casi como al estilo de «Armageddón», una misión de la NASA partirá este 8 de noviembre hacia un asteroide que chocará contra la Tierra. Pero no se alarmen: no se tiene registro de que esto suceda en meses próximos o en algunos años. De hecho, pasará en 120. Y el cuerpo celeste que podría chocar sería Bennu.
Por ahora, esta misión tiene como objetivo recolectar polvo espacial que podrá dar claridad de cómo fue que materiales como hielo y carbon (necesarios para dar vida) llegaron a nuestro planeta. Eso será a través de una sonda espacial no tripulada. La nave, que pesa 2110 kilos (4651 libras), será lanzada a bordo del cohete Atlas V411 desde Cabo Cañaveral. Continuar




